

PAP alcanzó el sillón municipal y presidencia regional Olas apristas en el león del sur
Para los characatos no fue novedad que el partido del pueblo ganara las elecciones del 17 de noviembre. Como una verdad popular, el triunfo del ex diputado aprista Daniel Vera Ballón en la presidencia regional y del joven ingeniero Yamel Romero Peralta en el sillón municipal se deslizó como una de las más importantes consignas contra el trabajo ejercido por el gobierno central hacia Arequipa. El FACA coordinará con presidente regional Representantes del Frente Amplio Cívico de Arequipa (FACA) expresaron su satisfacción por los resultados de la contienda electoral llevada a cabo el pasado 17 de noviembre. Afirmaron que el triunfo del APRA respondió a la gran campaña realizada por el líder aprista, Alan García Pérez, y no a una voluntad ideológica de los pobladores arequipeños. Uno de sus presidentes colegiados, Leonardo Maquera, secretario general de la Asociación de Urbanizaciones Populares de Arequipa (AUPA), sostuvo que ellos mantuvieron reuniones constantes con los candidatos a la presidencia regional, pero que fue Vera Ballón quien más escuchó sus propuestas. Dijo que su organización actualmente se encuentra a la expectativa de las acciones del virtual presidente de la región. El dirigente precisó que el candidato aprista fue uno de los firmantes más entusiastas del acuerdo del 30 de octubre, documento que comprometió a todos los candidatos al gobierno regional a luchar contra la privatización de las empresas Egasa, Egesur y Sedapar.
Lucharán por participación ciudadana Por su parte, Luis Vilca, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Educación de Arequipa (SUTE), cuestionó la labor del Congreso de la República y del Poder Ejecutivo por la aprobación del proyecto de Ley Orgánica de Elecciones. Señaló que la eliminación de la participación de la sociedad civil en los consejos de coordinación regional es un atentado contra la libre participación ciudadana. Los dirigentes del FACA vaticinaron nuevas movilizaciones y medidas de protesta "si es que el Congreso y el gobierno insisten en su terca labor de obviar la participación de los ciudadanos en los gobiernos regionales". (NLA)
El "sólido norte", ¿aprista? No es novedad decir que el APRA acaparará las presidencias regionales (al menos en el norte del país). Y mucho menos, asegurar que algunos verán esto como signo del renacimiento del "sólido norte aprista". Sin embargo, será la falta de verdaderos representantes junto a esa "especie de ataraxia" que tiene la población, lo que le dará la victoria al viejo partido de las cinco estrellas. Repasemos rápidamente. En La Libertad, según la última encuesta de la Universidad de Lima, el candidato aprista Homero Burgos maneja el 27% de las intenciones de voto, seguido por el candidato oficialista León de Rivero, quien pudo haber sacado una mejor ventaja de su trabajo en el CTAR pero que ahora sólo tiene un 13% de respaldo. No obstante, el verdadero "ganador" puede ser ese 41% de votantes que, o bien no sabe por quién votar o votará en blanco. Por otro lado, según la misma encuesta, en Lambayeque el candidato aprista Falla La Madrid alcanza un 28,2%, seguido de lejos por Yehude Simón, de UPP, quien tiene un 12,7%. En este departamento también existe ese candidato sin rostro que hasta el momento obtiene un 30,5%; es decir, ese poblador que o no sabe por quién votar o votará en blanco. Mientras tanto en Piura, Trelles Lara, también del APRA, sólo tiene un 16,8%, seguido muy de cerca por el candidato de Alianza para el Progreso, Jorge Luis Benites, quien posee el 12,5% de intención de voto. Acá también podría ganar ese 37,5% que no se decide o que viciará su voto. Como vemos, el norte será dirigido por el viejo partido de Haya de La Torre, incluido las alcaldías de Trujillo y Piura, pero su respaldo electoral no llegará ni a un 40%, aunque en cierta medida es mayor de la que posee el presidente Toledo actualmente. (Manuel Rumiche Juarez)
Planes, técnicas y absurdos de algunos candidatos Una visión "regional" al sur peruano Arequipa, Cusco y Puno tienen en común no sólo la ubicación geográfica sino también el intercambio económico con Brasil y el anhelo de la futura carretera transoceánica. Pero no es lo único. Estos tres departamentos, comparten también candidatos al sillón regional que consideran dentro de su plan de gobierno aspectos no contemplados en la Ley de Bases de la Descentralización y, mucho menos, en la postergada Ley Orgánica de Gobiernos Regionales. Daniel Vera Ballón (APRA), Marina Sequeiros (Juntos por el Progreso) y Alberto Quintanilla (Poder Democrático Regional), encabezan las encuestas al gobierno regional de Arequipa, Cusco y Puno, respectivamente. Todos ellos critican las formas en las que se está llevando el actual proceso de descentralización, participan en él, pero lo tachan y amonestan. Un ¿ingenuo? discurso Uno de los problemas capitales que lleva la regionalización es que, a pesar del acuerdo de gobernabilidad, no existe, realmente, una visión pactada entre el Estado, la sociedad civil, algunos organismos internacionales y partidos políticos respecto a los objetivos y mecanismos para implementar este ansiado proceso de regionalización. Por un lado, la Ley de Bases de Descentralización establece una transferencia progresiva de las competencias sectoriales y niega la autonomía económica. Por otro lado, líderes y candidatos exigen autonomía económica y tributaria inmediata. Así, en el sur, Vera Ballón, Marina Sequeiros y Quintanilla, coinciden en solicitar una mejor redistribución del poder político, económico y administrativo en espacios geográficos menores, forjando la unidad nacional a partir de la pluriculturalidad y multietnias. El trío de candidatos que encabezan las encuestas en el sur menciona que es imprescindible una adecuada e inmediata transferencia de facultades políticas, económicas y administrativas que garanticen un desarrollo equitativo en las regiones del Perú. Sin esta facultad, ellos afirman el cumplimiento de nuestro plan de trabajo sería difícil. Los planes de gobierno de los 3 candidatos contemplan la solicitud de créditos económicos para la ejecución de proyectos de inversión social, a pesar de que la ley no lo permite sin el aval del gobierno. Tanto Vera Ballón, como Sequeiros Montesinos y Quintanilla Chacón dijeron conocer la ley, pero señalaron que exigirán al gobierno el aval necesario para los créditos que ellos necesiten. Consideran que el gobierno central deberá aprobar los proyectos crediticios correctamente elaborados. Desarrollo y gobernabilidad La debilidad institucional del país, sumada a la ausencia de partidos o movimientos políticos sólidos y los síntomas de caudillaje (alcaldes que se suman a las demandas de los frentes) en el sur, concentra las presiones ciudadanas, en especial las populares, contra el gobierno central. Ante esto, el sociólogo arequipeño Lino Benavente dice que "Los gobiernos regionales son instancias intermedias que deben servir de filtro a las demandas ciudadanas de las provincias". Sin embargo, agrega que la carencia de instituciones políticas y civiles fuertes dificultaría la firma de acuerdos concertados y explícitos entre estas fuerzas. "Debemos evitar que estas instancias, en vez de filtro, se vuelvan una instancia adicional de presión", señala. Para Vera Ballón, la necesidad de estos acuerdos plantea tener que delimitar los alcances de los mismos, los cuales -según él- "pueden tener como base la viabilidad del proceso de descentralización que se intenta nuevamente hacer en el Perú". A esto podemos sumar la propuesta de Alberto Quintanilla que argumenta que "para el desarrollo de las regiones se debe mantener la plena vigencia del estado de derecho, el respeto a los derechos humanos y el ejercicio de la ciudadanía". Marina Sequeiros, por su parte, sostiene que para llegar a firmar los acuerdos es necesario también el respeto a las particularidades de las agrupaciones políticas, "por ejemplo -señala- quienes somos democráticos y descentralistas podemos llegar a acuerdos con quienes son sólo democráticos o descentralistas". Sin embargo, es necesario precisar las diferencias que tienen entre ellas las distintas agrupaciones políticas del sur. Los 3 aspirantes al gobierno regional coinciden en señalar que no pretenden llegar a ningún tipo de acuerdo político con quienes han incurrido en la comisión de actos de corrupción o de violaciones de los derechos humanos. Tampoco con integrantes de dictaduras como la del fujimontesinismo o con quienes plantean el uso del terror como método para llegar al poder. (NLA)
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